ametsen kateak
Azken agurraren hitzak irakurtzen
zure erantzunak segundutan bota zuen atzera
baina berriro etortzen zait burura
ezin dut jasan non zauden jakiteak
ezin dut jasan nere beldurrak uxatu ezin izatea
gure abesti bat entzunez
"ikusten dezu" tristea
gizona izateaz nazkatuta
zure begiradarik gabe ez naiz ezer
beharbada guzti hau da "estrépitos" hori
ez, nahiko da, ez........... ezin dot honekin jarraitu
galdu det
errenditzen naiz
laixter egunerokoa izango da sentimendu hau
ez, hemen utzi behar det
aurkituko dut maiteko nauenik
nere ohean bakarrik egongo dena
hautatu det, zihur hautu ahula....
"Mañana será tarde si vienes a buscarme"
Bide guztiei beldurra
Saiatu nahi det tristurari izkin egiten,
eztakit ismael entzunez lortuko ote dudan,
agian nere sentimenduak beste batzuen ahoetan entzuteak
nere goibeltasunaren izkinak argituko ditu
barneko gerla gogorra
baikortasunaren eta ezkortasunaren artean
bigarrenak, yankiek bezala arma guztiak eskutan
argitasunak ordea non dauka errebolberra?
Momentua bizi, beldurrak uxatu
teoria guztia dakit
ez etsi, hori bai polita
baina, apica etsi beharra dago irabazteko?
ez dakit zer egin
errezena amore ematea izanik
kontrakoa dirudi bidea
bide zaila baina helmuga gozoa?
edota beste bide errazago bat aukeratu
behin egin nuen apostua zailenera
ta beharbada oker egin nuen?
orain zer? zirt edo zart
erdiko bidea hori da uxatu behar dudana
"El amor tiene fácil la entrada y dificil la salida"
Azalean idatzita
Sentimenduak igotzen doaz
bihotzetik burura,
garunetik begietara
malko bat ez da hasiera
ez eta amaiera
dei batek asko esan nahi du
haren gabeziak gehiago
itxaropena tanttaka hustutzen
amore eman ezinik
ordularia beti zelatan
beste baten ohean etzanda
mina gordin azalean
amaiera baten zain
olerkiaren bukaerarekin
guztiaren azken puntua ?
idazteak ez du ezer egi bihurtzen
Besteen argazkiak aurrean
euren muxuak nere dardarra
nik ere argi printz bat nahi det
ez al dut merezi?
hiesi egin nahia
barnetik zein kanpotik
dana atzean utzita
bizi berri bat antzeman
benetan ni maiteko nauena aurkitu
ez besteren besoetan dagoena
ez besteren maindiretan
ez besteren laztanetan
lehen urruti, orain gutxi ez
ta beste bira bat sokari
bihotzaren soka mingarria
eztarrian lotuta
"Samurragoa da galerna
hondoratzera goazela irri egiten badugu"
Del verbo Sacrificar
Hace dos semanas atrás, el señor Ojos y yo, fuimos a tomar un trago con un amigo suyo, su nombre es igual que el mío, en esta ocasión lo llamaremos… Christian. Me gusta mucho hablar con él, siempre me escucha con atención y siempre le parece interesante lo que digo, al igual que a mí me pasa con él. Christian está a punto de casarse, bueno, se ha comprometido y hablando sobre eso es que hizo un comentario sobre la convivencia, mejor dicho resalto el hecho de que nunca viviría con su ahora novia, antes del matrimonio, yo por supuesto al escuchar tal negligencia no pude quedarme callada, jijijiji le deje saber que yo si pensaba en esa posibilidad, es así como la aceptaba como un hecho irrefutable ante el supuesto de un matrimonio.
La conversación se fue tornando un tanto incomoda, ya que yo sentía que el juzgaba mi punto de vista, al contrario de intentar comprenderlo o peor aun… “ehh ustedes latinoamericanos, no puedo juzgarlos, solo tenerles pena”
Basureros humanos…
Law of the Garbage Truck
One day I hopped in a taxi and we took off for the airport. We were driving in the right lane when suddenly a black car jumped out of a parking space right in front of us. My taxi driver slammed on his brakes, skidded, and missed the other car by just inches!
The driver of the other car whipped his head around and started yelling at us. My taxi driver just smiled and waved at the guy. And I mean, he was really friendly. So I asked, 'Why did you just do that? This guy almost ruined your car and sent us to the hospital!' This is when my taxi driver taught me what I now call, 'The Law of the Garbage Truck.'
He explained that many people are like garbage trucks. “They run around full of garbage, full of frustration, full of anger, and full of disappointment. As their garbage piles up, they need a place to dump it and sometimes they'll dump it on you”.
Don't take it personally. (This is hard to do)
Just smile, wave, wish them well, and move on. Don't take their garbage and spread it to other people at work, at home, or on the streets.
The bottom line is that successful people do not let garbage trucks take over their day.
Life's too short to wake up in the morning with regrets, so...Love the people who treat you right. Pray for the ones who don't.
Life is ten percent what you make it and ninety percent of how you take it!
I would have like Johan to have read this 28 years ago… so maybe all will be different… maybe better… or… well Who knows, maybe worst.
Uniendo puntos
El otro día salí de la ducha y tuve una revelación. Uy, como suena eso. Bueno, una pequeña revelación. De hecho, como buen blogger, pensé en escribirla aquí. Luego la dejé pasar, pero hoy ha vuelto a mi mente. Estaba en la ducha dando muchas vueltas a mi cabeza, demasiadas.... hasta que llegó un momento en el que me cansé, lo curioso es que fue de repente. Como un interruptor, quizás por eso fue como una revelación. Dejé de pensar. Si, parece una tontería, pero así fue, dejé de escuchar a mi mente por un momento. No me convertí en un robot, me estaba secando, sentía el tacto de la toalla, las gotas en mi cuerpo, el olor del gel de baño... el caso es que sentí paz interior. Fueron segundos, tal vez un par de minutos, pero fue pasar de un estado de angustia a todo lo contrario, por eso me hizo reflexionar.
Hoy estaba tomandome un café leyendo el periódico. En la contraportada había un artículo de opinión. Comenzaba hablando algo de internet, así que seguí leyendolo, hablaba sobre un vídeo que le había llegado por email (el enlace supongo) de una charla de un tipo. Ahora que lo he encontrado online (artículo en cuestión en euskera), recuerdo que también me ha intrigado su título (El poder del presente). Más de una vez la mongolita compañera de blog y servidor hemos discurrido por ese asunto del presente. En el vídeo ese de dos horas el tal Tolle explica su teoría. Que no debe ser muy sencilla si se tira dos horas explicandola...
Quien busca a quien
Carlos esperó unos segundos en la puerta del súper, sacó el móvil y se quedó pensativo. Sus amigos le solían llamar la atención por ese compulsivo hábito de mirar el móvil cada 2 minutos. Al entrar cogió un carrito y comenzó a recorrer los semidesiertos pasillos. Era ya tarde y por megafonía avisaron a los estimados clientes que fueran dandose prisa en gastar sus ahorros.
Dobló la calle dulces para dirigirse a limpieza y se encontró de frente a Helena. Carro con carro. Ella sonrió y le dijo "vaya! que casualidad". Aquel no era el supermercado habitual de ninguno de los dos. "Será el destino..." respondió sonriendo y con cierta ironía Carlos.
No tenía nada que ver con la casualidad, no hubo azar, él la siguió buscando el encuentro. Sabía de las creencias esotéricas de Helena y más de una vez trató de forzar situaciones para que la falsa conjunción de astros hiciera pensar a su amiga. El sabía que era un poco tramposo aquello, pero era una forma más de hacer que pensase en el y tener unos minutos con ella.
Siguieron comprando juntos. Helena vestía una blusa muy escotada y -nuevamente- por casualidades del destino tenía que agacharse siempre delante de Carlos a mirar los precios del estante inferior. Ella también sabía jugar sus bazas, conocía muy bien las debilidades de su compañero de compras. No podía evitar una sonrisa pícara al volver a incorporarse y mirarle a la cara. Pero ella no se conformaba con poco, le gustaba jugar con el y ponerlo nervioso. Mientras continuaban hablando se acercó al arroz y con poco disimulo rozó sus pechos con los brazos de el. "Disculpa" le dijo. Carlos también quiso poner de su parte. Se inclinó hacía ella y le susurró al oído tres palabras. El brillo en los ojos de Helena era evidente, se hizo un pequeño silencio y ambos se dieron cuenta que sus pensamientos en aquellos momentos coincidían totalmente. Carlos se acercó invadiendo el espacio vital de Helena, estaban frente a frente. En aquel preciso momento, esta vez si por puro azar, bajaron la intensidad de las luces invitando a ir saliendo a los clientes. Ellos no lo tomaron exactamente en ese sentido.

Ella lo miró con fuego en los ojos y el no pudo más que dejarse llevar. Puso suavemente sus manos en la cintura de ella y, algo brusco, la acercó para besarla con esa pasión típica de los pasillos de supermercado con luces a medio gas. El beso los encendió a ambos, no pudieron detenerse ahí. Carlos deslizó sus manos bajo la blusa y esta vez si suavemente, acarició el cuerpo de Helena hasta hacerla estremecer. Ella no podía contenerse, pegaba su cuerpo al de el y disfrutaba del sexual roce. Sentir la calentura de Carlos hacía cada vez más dificil parar aquello. Ella comenzó a abrir los botones del pantalón de el, ya no era consciente de donde estaban, el también se estaba dejando llevar, pero miro a su alredor y al ver una puerta cercana fue llevando entre empujones a Helena, hasta conseguir entrar en aquel pequeño almacén. Cerrada la puerta, ahora si que no había quien parara aquello.
Despertaras…
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde… o hasta ver que es posible perderlo
Personas… animales, cosas, cualquier cosa a nuestro alrededor, el mismo aire… Al llegar aquí solo pensaba en todo lo q me faltaba, mi familia, mis amigos… mi mundo… además claro de todas las cosas materiales e inimaginables… combis… ¿??gente caminando en las calles??? más de 4 canales en la Tv??? Centros comerciales abiertos hasta las 11??? un internet decente… una computadora, ropa (ropa siempre falta)!!!
Es cierto, como bien decía Jandy Feliz… “Despertaras… solo para darte cuenta de que fuiste tú quien me fallaste… despertaras y será muy tarde para recobrar todo lo q dejaste…”
Una sonrisa, una caricia, una flor, una canción, un perfume… todo pasa, todo termina, el punto está en disfrutarlo… y porque no? Aprovecharlo también al máximo mientras dura. De la mayoría de cosas solo nos quedan los recuerdos y que mejor si son realmente buenos recuerdos… el permitirnos decir… valió la pena!!! Fue el mejor amante, fuimos grandes amigas, fue la más grande aventura, fue mi más querida mascota, todo tiene un tiempo, un espacio… y ahora dicen que profundidad también, mas tarde lo entenderé… lo importante es valorarlo… creo…
Ayer iba por el mundo, por mi mundo… en mi burbuja de 15 metros… sin darme cuenta me encontré en una burbuja más grande con alguien más… recordándome que estaba allí, que había más que mis propios 15 metros, recordándome que había algo que disfrutar, que aprovechar… y también que cuidar… si es que eso ultimo, no es lo más importante…
La parada siguiente
Carlos fue como todos los días a revisar las instalaciones de la parada del tren de Andrómeda. Helena solía llegar con su tren a eso de las 17:21, minuto arriba minuto abajo.
Cuando Patiño hacía sonar el silvato Carlos subía al tren de la línea 9 y comenzaba a recorrer los vagones uno a uno. Hubo un tiempo en que iba con prisas, pero poco a poco se dio cuenta que Helena tenía su propio tempo.
Ella terminaba su turno a esa hora y le dejaba el mando del tren a su compañero Luis. Aunque con los problemas que ha habido en Renfe últimamente, las horas extras y los cambios de horario eran el pan de cada día. "Hoy por ti, mañana por mi", solía decirle Luis a Helena. El trabajo no estaba para quejas, ella solía hacer de tripas corazón y las horas extras, que mal no venían a fin de mes, se iban acumulando.

Carlos siempre se fijaba en la parada de Fuencarral, por ver si ese día Helena cumplió su horario normal y bajó en esa parada. Solía verla allí esperando, con el iPod rosa en la mano, o preparada para leer algún libro. Al parar el tren solían tener tiempo para charlar unos segundos, muchos menos que los días que el turno de Helena se alargaba y se encontraban en mitad de un vagón, en mitad del trayecto a casa.
Aquel era uno de esos días. Estaban llegando a Hospidalet cuando se encontró con la sonrisa cansada de Helena. Carlos, y cualquiera que prestara atención, podía ver que no fue el mejor de los días de su amiga. Un saludo discreto y comenzaron a charlar como siempre, que si el trabajo, que si el tiempo, que si el mundo.... había días que los temas eran intrascendentes y espesos, como si no tuvieran nada que decirse, otros en cambio eran igualmente intrascendentes pero la conversación discurría entre risas, tonterías y sonrisas cómplices. Los menos, eran aquellos donde lo personal hacía presencia. Estos últimos eran cada día más escasos, ambos los evitaban si podían.
Un chismecito???
Comencemos con un poco de remordimiento…
Y si no era cierto?? A este punto estoy más segura del q no lo fuera que del q lo fuera…
Y si ella se entera… uhmm jamás sospechara q fui yo… y si el novio se entera??... ok ok ahora ya no se q es peor… a lo mucho no me dejaran entrar a la boda… si es q la hay…
Pero vamos a verlo por el lado bueno… uhmmm creo q me juzgo muy duramente… (si, ese es el único lado bueno)
Los chismes… “soy una chismosa confesa y qué??”, lo suelo decir a menudo… pero hasta q punto?? Chismes sin confirmar… no!!… esa regla quien la puso??? De hecho… esa regla existe??? Me da q solo es válida para los programas de tv… y es q en la tv te pueden denunciar… por calumnia y un asunto de esos… sino q le pregunten a Magaly…
Pero en la realidad no.. o bueno si… pero quien dirá… probara q dije lo q dije… puedo decir q no lo dije y ya… sino q presenten pruebas… … q pasen los testigos…!!!!
La luz en las almenas
Helena apagó y encendió su flexo en la ventana a la hora de siempre, escuchaba el sonido del interruptor al apagar y encenderlo, a veces lo apagaba y encendía dos veces, otras tres o cuatro... el número de flashes no era baladí, tenía su significado. Aquella noche quería escuchar la voz de Carlos, su lejano y cercano amigo.
Unos instantes en la ventana, con la mirada fija hacia la oscuridad de la noche. Pese a ser algo que venía haciendo desde hace casi un año, siempre sentía algo especial durante aquellos segundos que transcurrían hasta que a lo lejos veía como se encendía una pequeña luz. Diminuta, casi nadie se daría cuenta de ella, pero para Helena brillaba más que la hoguera de San Juan.
Carlos, tras encender uno de los mecheros que tiene guardados desde que dejó el vicio del cigarro, se levantó y miró a lo alto de la torre de Helena. Muchas veces había pensado en que aquello era un castillo, de esos medievales con almenas y todo, y que allí se encontraba una princesa inaccesible. Con la mirada en el noveno B, -no ve, no ve- casualidades del destino en el que Carlos no creía, esperaba con un sabor entre dulce y amargo el posible eco de aquel querido y maldito flexo.


